viernes, 4 de enero de 2013

Ser pesimista...

Las personas allegadas a mí suelen decir que soy un persona "pesimista" y que debería de ver un poco más el lado "bueno" de las cosas. Esto siempre me ha hecho pensar en este concepto preconcebido que poseen los humanos acerca del bien y del mal, y del como aplicando dicho concepto creen poder vaciar las experiencias en un lado o en el otro.

Las experiencias, tanto las buenas como las malas son inexistentes... o bueno dicho de mejor manera, son tan sólo experiencias, y el hecho de asociarlas con algo bueno o malo es algo subjetivo, y cada persona tendrá una definición para otorgarles; por lo tanto el ser positivo (optimista) o negativo (pesimista) es un concepto -al menos a mi parecer- mal aplicado, pues para cada persona lo bueno y lo malo es algo distinto (incluso inexistente) y creo, esto va más por el convencimiento de las personas que aquellas experiencias que les resulten convenientes tienen que ser positivas (buenas) y las que sienten les perjudican las negativas (malas); lo que sugiere en primera instancia, que sabemos realmente diferenciar y prever cuales hechos nos resultaran más provechosos, lo que es realmente absurdo.

Entonces, siendo que no podemos siquiera diferenciar entre lo que nos resulte más conveniente, ¿Cómo esperamos poder diferenciar lo bueno de lo malo, lo positivo de lo negativo, o al optimista del pesimista? Simplemente no podemos, y creo es porque no existe tal diferencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario